Joyería decorativa

Los metales preciosos no son solo bonitos, sino que también resisten la corrosión o la oxidación. Sin embargo, estos metales se utilizan muy a menudo en aleaciones, es decir, mezclas de varios metales, cuando se transforman en joyería decorativa, lo que supone que, desafortunadamente, puedan terminar oxidándose durante la fundición y la forja. En la joyería Farkas Ékszer de Budapest, se extrae el aire del horno de fundición y se sustituye por argón, un gas inerte, para evitar esa oxidación. Así se garantiza que la joyería mantenga su brillo y lustre durante mucho tiempo.

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