Corindón sintético

Como un diamante

Uno de los rasgos destacables de las gemas de corindón monocristalino sintético es su enorme parecido a los diamante, sobre todo por su ausencia de impurezas. Para que el corindón sintético no solo sea casi tan duro como los diamantes, sino para que también goce de grandes cualidades ópticas, las materias primas empleadas en su producción deben tener una gran pureza. En la localidad eslovaca de Nováky, se produce corindón monocristalino con óxido de aluminio (Al2O3). El óxido de aluminio en polvo se expone a una llama de oxígeno/hidrógeno a 2150 grados Celsius en el llamado horno Verneuil. El oxígeno de gran pureza necesario para ello procede de un sistema de suministro de oxígeno situado allí mismo.

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