Mangueras de jardín transformadas en mangueras de jardín

El nitrógeno o el dióxido de carbono optimizan el reciclaje de componentes de PVC

El PVC, policloruro de vinilo, es uno de los plásticos más utilizados en Europa. Si se añaden plastificantes al PVC, se puede utilizar para revestimientos de suelo, paneles de instrumentos o mangueras de jardín. Reciclar esos componentes de PVC supone un desafío: permitir que se reutilicen para su finalidad original, deben molerse hasta convertirse en un polvo fino. Dado que los motores de las trituradoras eléctricas generan calor, la temperatura se eleva, las piezas de PVC plastificado se agrupan y resulta imposible molerlas finamente. La solución es emplear nitrógeno líquido criogénico o dióxido de carbono. Así se refrigera el proceso y vuelve frágil el material base, permitiendo una molienda fina.

Además, los gases cumplen otra función: sus bajas temperaturas apoyan la separación de los diversos componentes; en el caso de las mangueras de jardín, el PVC suave y la malla de refuerzo. El material molido, gránulos suaves de PVC, se muele después de forma aún más fina y se criba. El material restante es un polvo de PVC puro de alta calidad que se puede reutilizar como material base para, por ejemplo, nuevas mangueras de jardín.

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