Medio ambiente

Eficiencia natural

Los gases contribuyen a reducir los efectos de los procesos de producción sobre el medio ambiente. El gas del que tanto se ha hablado últimamente, el CO2, presenta numerosas posibilidades interesantes a este respecto.

Muchas operaciones industriales generan aguas de proceso. Para limpiarla y poder utilizarla de nuevo, se trata con dióxido de carbono (CO2). El CO2 líquido reacciona como un ácido suave, pero no aumenta la salinidad del agua. Las plantas municipales de tratamiento de agua suelen añadir oxígeno para intensificar el proceso de limpieza biológico del agua.

En el reciclaje frigoríficos que contienen CFC, un proceso con dióxido de carbono se encarga de licuar los propelentes, que son nocivos para el clima, y de atraparlos posteriormente para que no puedan escapar a la atmósfera. Además, los gases hacen buen uso de sus propiedades naturales en la purificación de gases de escape y el tratamiento de residuos.

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